Este blog, dedicado al comentario y la crítica de libros, quiere ser tanto un pequeño aporte en el desarrollo de la afición a la lectura como una especie de foro en el que las visitas intercambien opiniones entre sí y con el blogger acerca de las obras expuestas.

lunes, 14 de noviembre de 2022

LA INTERPRETADORA DE SUEÑOS, de Rafael R. Costa

 














LA INTERPRETADORA DE SUEÑOS

Rafael R. Costa

Espasa Libros

Barcelona, 2014

 Rafael R. Costa es un novelista de raza que con descripciones que rozan el lenguaje poético (no en vano el autor cultiva también este género) y diálogos bien equilibrados nos conduce en esta ocasión en “La interpretadora de sueños” por las aventuras de Georginas, una joven madre viuda que busca una solución a su vida y recuperar la herencia paterna de su hijo en el conflictivo mundo de los preludios y comienzos de la segunda guerra mundial.  Los nazis están a punto de invadir Checoslovaquia. El relato arranca con la protagonista dirigiéndose a una cita en medio de una ciudad de Praga repleta de escenas casi surrealistas y simbólicas cuya descripción va introduciendo al lector en el ambiente de la narración. De golpe, casi interrumpiendo la densa exposición de cerca de quince páginas repleta de detalles, se nos revela un dato inesperado. La identidad de la persona con la que la mujer va a encontrarse. Una frase (“Ese hombre era Franz Kafka”) consigue engancharnos, por si ya no lo estábamos, definitivamente a la historia. Será un recurso que Rafael R. Costa utilizará a lo largo de toda la trama, introduciendo en ella como personajes a figuras de la cultura de la época conocidas por todos, así como los Freud, padre e hija, un joven Hemingway que inicia sus primeros pasos, un Scott Fitzgerald un tanto sinvergüenza o el famoso mago Houdini, así como siniestros personajes del nazismo, Himmler, Goebbels o el mismísimo Hitler. El periplo de Georginas, lleno de peripecias propicias y nefastas, transcurre entre Praga y Estados Unidos, lugar en el que decide convertirse en interpretadora de sueños, actividad que le reportará sustanciosas ganancias y la colocará en una situación próspera y que le permitirá conectar y alternar con lo más adinerado de la sociedad. Sucesos sorprendentes, uno tras otro, van funcionando como jalones que impulsan al lector a seguir leyendo y acrecientan su interés conforme el relato transcurre. El regreso de Georginas a una Europa entrando ya en las garras de los nazis, contra la opinión de su hijo y de sus amigos, dará comienzo a la parte más dramática de la novela, entre temporadas con la resistencia judía y otras en campos de concentración en las que seremos testigos de escenas realmente crueles y espeluznantes. El tramo último constituye, a mi modo de ver, el más intrigante y el final no es, en absoluto, el que podría esperarse; totalmente sorprendente, no lo destriparé, por supuesto, no haré spoiler, como se dice ahora.

Una novela que, desarrollándose entre la magia y el drama con un correctísimo sentido del ritmo, un impecable dominio del arte narrativo, una estructura perfectamente construida y asequible, sin por ello ser monótona, un léxico rico sin caer en el barroquismo y una indudable documentación histórica, resulta excelente no sólo en la totalidad de la narración sino también en lo que se ha dado en llamar calidad textual o de párrafo. Quiero decir que, abierto el libro al azar por cualquiera de sus páginas, su lectura atraerá inmediatamente al buen lector de literatura.

Obra, en fin, que anota a Rafael R. Costa como uno de los mejores novelistas onubenses, si no el mejor, y de este país.

Absolutamente recomendable.


viernes, 11 de noviembre de 2022

EL LIBRO INCOMPLETO DE LOS LOCOS, de Enrique Gallud Jardiel

 













EL LIBRO INCOMPLETO DE LOS LOCOS

Enrique Gallud Jardiel

Ápeiron Ediciones

2022

Siempre he estado convencido de que el género humorístico. injustamente considerado menor, es el más difícil y meritorio  en literatura. Entre mis primeras lecturas estuvieron Guareschi, Woodhouse o el antepasado del escritor de este "El libro incompleto de los locos". Es relativamente fácil emocionar, conmover estéticamente e incluso hacer llorar al lector. Basta con un poco de sensibilidad, algo de técnica que se adquiere con tiempo, lecturas y no demasiado esfuerzo. Y no plantearse mucho la discutible utilidad de despertar estas pasiones tan poco constructivas en nuestros semejantes. Para hacer reír y desvelar los aspectos cómicos de la existencia hay que poseer cualidades especiales. Como resulta que la vida no suele experimentarse como algo precisamente cómico, hay que tener mucho ingenio, imaginación, inventiva. Y, sobre todo, hay que tener lo que nuestros padres y abuelos denominaban con esa ya desusada expresión latina, vis cómica. Todo esto, sumado a una extensa cultura, lo posee en abundancia el autor del libro que aquí comento. Enrique Gallud Jardiel, nieto del genial Enrique Jardiel Poncela, miembro de la conocida como "La otra generación del 27", junto a Mihura, Edgar Neville, Tono o Gómez de la Serna, ha heredado sobradamente de su abuelo, actualizándolas para la época actual, todas esas cualidades a las que aludo más arriba.

Alternando la prosa y el verso, el autor nos conduce en esta obra por las vidas de una serie de personajes, Ivan IV de Rusia, Mesalina, Nerón, Jack el destripador, Wagner, Kafka, Calígula, El Marqués de Sade, etc, que, aparte de haberse hecho famosos por sus aportaciones a la humanidad, o las barrabasadas perpetradas contra la misma, en cada una de sus diferentes actividades o en paralelo a ellas, desde las matemáticas o la física a la filosofía o la literatura, pasando por el arte o la política, han trascendido a la Historia por su reputación de orates. A unos, los trata con amabilidad, incluso con ternura. A otros, merecidamente, con una acidez que se queda corta como castigo comparada con lo que tendrían que haber recibido en vida.

Mezclando hechos históricos con exageraciones o distorsiones impregnadas de ironía, Enrique Gallud nos propone la lectura de un texto escrito en un lenguaje sencillo (el más complejo de conseguir), sin pretensiones retóricas que pudiesen liar al receptor y en una clave humorística crítica que atiza a diestro y siniestro (entiéndase esto también en sus posibles acepciones éticas e ideológicas), que asegura la sonrisa, al mismo tiempo que ilustra divirtiendo, e incluso la franca carcajada, como, es sólo un ejemplo, en el capítulo dedicado a Nicola Tesla, inteligente juego de palabras y equívocos que a mí, literalmente, me ha hecho llorar de risa.

Una breve obra que no defraudará a nadie y que nos adentra, sin tendenciosidades, en una visión cómica de esta serie de polémicos personajes como sólo los grandes maestros del humor saben hacerlo.